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EL BLOG DE AIDA

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martes, 29 de noviembre de 2011

Este martes, 29, se cumplen 80 años del primer triunfo del VCF en 1º división

EL SEGUNDO POR LA IZQUIERDA, PAJARITO EMERY EL ABUELO DEL PALMERO
Ante el Real Unión de Irún por 5-1 en Mestalla
Este martes, 29 de noviembre, el Valencia CF conmemora una efeméride muy especial como es el 80 aniversario de su primera victoria en la primera división del fútbol español. Así, el 29 de noviembre de 1931, una temporada después del ascenso de nuestro equipo a la máxima categoría, el Valencia inauguraba su casillero en la misma tras vencer por un contundente 5-1 al Real Unión de Irún con tres goles de Navarro y dos de Costa. Como nota curiosa, cabe destacar que el guardameta del conjunto vasco era Antonio “Pajarito” Emery, abuelo de nuestro actual entrenador. Los futbolistas titulares aquella tarde en Mestalla fueron Ramón Nebot, Rafael Fernández, Enrique Molina, Domingo Torredeflot, José Vilanova, Luis Pasarín, Abdón García, 'Tonín' Conde, Jesús Navarro, Antonio Sánchez y Juan Costa. También jugó Enrique Cano.

viernes, 25 de noviembre de 2011

RUBEN BARAJA, LA LEYENDA DE ALGUIEN INSUSTITUIBLE.



23 DE FEBRERO DEL 2003 ULTIMO PARTIDO DEL VALENCIA CF EN VALLECAS.


PRIMERA DIVISIÓN JORNADA Nº- 23.
23/02/2003 HORA-20:30
ESTADIO-TERESA RIVERO (MADRID).
ARBITRO-GONZÁLEZ VÁZQUEZ.
Crónica del partido
El Valencia respondió a los triunfos de la Real Sociedad y el Real Madrid con una contundente goleada (0-4) en su visita al campo del Rayo Vallecano, en un encuentro en el que a los levantinos les bastaron tan sólo cuarenta y cinco minutos para acabar con un Rayo sin recursos.

Como en tantas otras ocasiones en las que el Rayo se ha visto en una situación complicada, los vallecanos no dudaron en recuperar el fútbol directo, que tan buenos resultados les dio tanto con Juande Ramos como con Gregorio Manzano, y en el que las jugadas de estrategia tenían un enorme peso específico. Precisamente, en un saque de falta lateral peinado por el ruso Onopko llegó a los tres minutos de juego la primera ocasión de gol de los locales, aunque como se vería tan sólo unos minutos más tarde esto sería un mero espejismo.

El Valencia, pese a dejar en el banquillo a hombres como Pellegrino o Albelda, exhibió una vez esa imagen de equipo rocoso y maduro, que ya le sirvió el pasado año para ganar la Liga, y que hoy le sobró para golear a los vallecanos. No les importa a los de Rafa Benitez ofrecer un juego escasamente vistoso, o incluso ceder el balón al rival, porque el Valencia sólo está interesado en vencer, y ante equipos como el Rayo, con poco, esto lo tiene conseguido.

Así a los diez minutos de juego la zaga levantina rompía la presión local con un balonazo largo, que Miguel Angel Angulo no desaprovechó para primero ganar la espalda a la defensa vallecana y después poner con un tiro cruzado el 0-1. El tanto valencianista noqueó por completo al Rayo Vallecano, que se encontró con un panorama muy distinto al esperado, con el marcador en contra, y lo más grave, sin ideas para saber que hacer para cambiarlo.

Por su parte, el Valencia parapetado en su ventaja no dejó pasar la zozobra local para sentenciar el choque antes del descanso con dos nuevos goles, el primero (0-2) obra de Onopko en propia meta a los treinta y cuatro minutos, y el segundo de Baraja (0-3) al ejecutar de manera magistral un lanzamiento de falta en el cuarenta y tres. Con todo resuelto, la segunda mitad tan sólo valió para que el Valencia aumentase su ventaja con un tanto de Mista (0-4) a los cincuenta y ocho minutos. Desde ese momento pareció pensar exclusivamente en su encuentro de la Liga de Campeones que le enfrentará el próximo miércoles con el Roma.

Aquellos héroes del 62

Para los desmemoriados, para los paletos, para los sectarios que no ven más allá de sus intereses crematísticos, para los que se creen que el fútbol se inventó anteayer, cuando ellos comenzaron a verlo de gorra desde el palco, para los novicios que acaban de debutar en Mestalla... Para todos los que no lo vivieron, conviene refrescar la memoria y recordar que el siete que el Valencia le endosó al Genk no constituye ninguna novedad. Y no sólo en la competición doméstica -el Rayo Vallecano, próximo rival, encajó, de aquel equipo que comandaba Mario Kempes, idéntica cantidad de goles en Mestalla- sino también en Europa. Ese mismo guarismo ya lo logró el equipo hace una burrada de años. Fue en abril de 1962 , en aquel Budapest de la época, entonces una ciudad sentimentalmente inhóspita y emocionalmente muchísimo más lejana que ahora. Allí, aislado de alientos propios y rodeado de húngaros que no daban crédito, el Valencia derrotó al MTK por un contundente 3-7. Marcó tres el "Palomo" Héctor Núñez; los otros se los repartieron, a pares, Waldo y Guillot, como buenos socios que luego serían de la extinta cafetería Walgui, frente a Mestalla. Ahí siguen los tres goleadores, llenos de vida, para poder dar testimonio. En su honor, y para no perder la cabeza ni olvidar los orígenes, hoy toca rescatar aquella gesta. Los maniáticos y supersticiosos, que se guarden el dato de que, en aquella competición llamada Copa de Ferias -primitiva denominación de la actual Liga Europa- el Valencia terminó conquistando el torneo y estrenó su palmarés continental. No deja de ser un precedente curioso. Pero nada más. La euforia desatada por la goleada al Genk -equipo que recordaba a un batallón de voluntarios de la II Guerra Mundial- no tiene sentido. Mirado friamente, en Stamford Bridge es favorito el Chelsea. Así que aterricemos.


jueves, 24 de noviembre de 2011

La mayor goleada de la historia en Europa

Mestalla vivió una noche histórica. El 23 de noviembre de 2011 quedará para siempre como la fecha en que el Valencia consiguió su mayor goleada en competiciones europeas. No es ninguna nimiedad si tenemos en cuenta que el de anoche fue el partido 231 de los blanquinegros en un torneo continental (si se tiene en cuenta los oficiales, ya que la UEFA no contabiliza en su estadística la extinta Copa de Ferias). El 7-0 al Genk ya forma parte del libro de los records valencianistas, superando las dos ocasiones en que goleó por 6-1. El último en sufrir ese resultado fue el Bursaspor turco en la pasada Champions.

Este festival ofensivo, el mejor premio para los 35.000 valencianistas que apostaron por acudir al campo, también venga de alguna forma la mayor goleada sufrida por el Valencia en toda su historia en Europa: el marcador humillante frente al Karlsruher en Alemania, el 2 de noviembre de 1993 en la vuelta de la segunda ronda de la Copa de la UEFA. Aquel 7-0 en contra marcó a toda una generación.

Pero la alegría tras el pitido final duró sólo unos segundos, lo que tardó en llegar a la grada la noticia de que el Leverkusen había remontado el gol inicial de Drogba y ganaba por 2-1. La histórica paliza sólo valdrá de algo si el Valencia al menos empata con goles en el infierno de Londres, con Mata como rival.

El protagonista del partido estaba destinado a ser el maltrecho césped de Mestalla, pero la confusión en el equipo titular del Valencia tomó el relevo. La UEFA pasaba los onces oficiales con Sofiane Feghouli incluido (así lo confirmaba el departamento de comunicación de Valencia a las 19:45 horas) y al mismo tiempo calentaba junto a los titulares Pablo PIatti. Algo estaba fallando.

Manuel Llorente, ajeno a todo este jaleo, inspeccionaba el estado del terreno de juego con cara de preocupación. El presidente abandonó el campo por el túnel de vestuarios a la misma hora en que el departamento de prensa pasaba, a las 20:15, el once rectificado con la novedad de Piatti.

Al poco tiempo asomó Unai Emery con el chándal oficial del club (aún no se había puesto su traje habitual ni es normal que se deje ver durante el calentamiento). Sobre el terreno de juego se formó una reunión de urgencia entre el propio Emery, Juan Carlos Carcedo y Voro, delegado del primer equipo. El rostro del entrenador era muy serio, mientras el exjugador y extécnico del Valencia le daba toda serie de explicaciones. Al acabar la charla, Emery mandó a vestuarios a Piatti y saltó a calentar Feghouli.

El club mandó otro mensaje de urgencia volviendo a poner a Sofiane en el once y quitando a Pablo. Voro se equivocó al dar el nombre del francés en lugar del argentino y la UEFA no permitió el cambio, ya que, según su normativa, de haberse producido la permuta Sofiane no hubiera podido seguir en la convovatoria y el Valencia habría tenido un jugador menos en el banquillo, además de afrontar el partido sólo con dos posibles cambios.

El error, menos trascendente que aquellos de Juan Cruz Sol que transformaron en alineaciones ilegales un partido de Liga en Santander y otro de Copa del Rey en Novelda, impidió a Unai formar con el interior izquierdo elegido para empezar el partido. Y con ese once, el que no diseñó Emery, se goleó al Genk.

Nadie se acordó al descanso del estado del césped tras las intensas lluvias de los últimos días, primero porque aguantó muy bien pese a estar visiblemente blando y segundo porque con el 4-0 la afición estaba más preocupada de cantar a Del Bosque el 'Soldado selección' tras el hat trick del valenciano que de mirar si se levantaba la hierba.

Eligió un buen partido Tiago Splitter, el flamante fichaje NBA del Valencia Basket, para debutar en Mestalla. En el entretiempo preguntó por ese delantero que había encandilado a la grada sólo unos minutos antes. Su compañero Pietrus le aclaró que Soldado forma parte de la NBA del fútbol español. La traductora se llevó el mejor regalo, la camiseta del trigoleador.

Lo que más celebró la grada en la segunda parte no fue ningún lance ocurrido en el terreno de juego, sino el gol de Drogba en el Bay Arena para el Chelsea. El grito de «goooool» se extendió por todos los asientos que contaban con un aficionado pegado a una emisora de radio y la locura colectiva invadió Mestalla, que se atrevió con una tímida ola (no era cuestión de llamar a la lluvia con el riesgo de gota fría aún en el cielo). Quedó ya como anécdota el cambio de Piatti por Feghouli. Soldado se marchó como los grandes toreros, con el público puesto en pie y enfilando el banquillo como si fuera la puerta grande.