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EL BLOG DE AIDA

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sábado, 11 de febrero de 2012

NUESTRO HOMENAJE A DON VICENTE PERIS.(DEL BLOG ÚLTIMES VESPRADES A MESTALLA.)

Vicente Peris: la conmoción de una ausencia
Ponemos punto final a la semana de homenaje a Vicente Peris otro 13 de febrero, el mismo día en que faltó en el Camp de Mestalla, con una recopilación de las reacciones que generó su desaparición. Entre las innumerables m ostras de pésame y afecto de aquellos días, colpix la unanimidad en la percepción de que se trataba de algo más que un trabajador del fútbol. Aquel domingo nos dejó un valencianista consciente de ti ndre la oportunidad de poner en práctica su idea de Club, por otra parte muy avanzada para su tiempo, y que tenía la absoluta seguridad de cuál era el camino para llegar: la constancia en el trabajo y la modestia en las formas. Nunca sabremos exactamente cuando perdieron ese día como Club, pero nuestra esperanza es que su recuerdo sirva de estímulo para recorrer un camino que tantas veces hemos abandonado con tan indisimulada como patética alegría .
Escribe Nuestro Presidente
Una vida dedicada a el Valencia C. de F.
Hace pocos días, con el pulso temblorosa por la incontenible emoción, escribía en la "Hoja del Lunes" unas líneas para enaltecer la obra de Vicente Peris Lozares, mi entrañable amigo, el amigo de toda la gran familia valencianista, el Gerente de Nuestro Club, quien acababa de fallecia en la enfermería de Nuestro estadio. persisten en mí ánimo aquella dolorosa impresión. Todavía, Cuando voy al Club, espero volver a verle aparezco en apoyo despacho. Me resistió a aceptar la certidumbre de que Vicente Peris, con apoyo juvenil y franca sonrisa y con apoyo asombrosa dinamismo, no PENSIONES se encuentra ya entre nosotros. Hoy, en la primera página de este "Programa", falta el habitual articulo en el que Vicente Peris, mostrándonos una faceta más de apoyo arrolladora actividad, comentaba los aspectos más importantes de la actualidad valencianista. Recuerdo que, Hace un par de años, Hubei de trasladarme a Liverpool, en viaje de negocios. Acudió a presenciar un partido entre el equipo titular de digo ciudad y el Everton. En el campo compre un folleto dedicado al encuentro a disputar. Me gusto esa publicación. Cuando regresé se la di a Peris, con la intencion de picar su amor propio. - ¿Qué le Parece esto? No está mal, ¿verdad? -Está muy bien. Pero nosotros podriamos hacerlo mejor. -Creo que me ha costado un chelo. -Nosotros podriamos distribuirla gratuitamente-añadió Peris, que siempre tendía a adoptar, para el Valencia, todo aquellos qua Fuera susceptible de contribuir a estrecho cordialmente las relaciones entre el Club y Nuestros consocios. No volvimos a habla de aquel asunto. Pienso que mi sugerencia Había caído en el olvido. En las vísperas de las Navidad de 1970 Nuestro Gerente me pidio un articulo que contuviera un saludo a la afición valencianista. "Lo han Fecha concesión Data concesió de una revista", me explica. Cumplimos apoyo encargo, pero no se me ocurrio preguntarle de qué revista se trataba. AI Cabo de Algunos días, con la ilusión y la alegría própias de quien va a depararnos una grata sorpresa, Vicente Peris se presenta en el despacho de la presidencia del Club. -Presidente, aquí Tiene usted un ejemplar del primer número del "Programa" del Valencia. Así nación esta publicación. Robando tiempo al tiempo, ya despecho de suspensión ingentes obligaciones en el Club, Vicente Peris dedicaba a este "Programa" una atención constante. Le complazco la excelente acogida que le dispensaba Nuestro público. Se enorgullecía legitimamente Cuando Otros Clubes españoles, deseosos de imitarnos, se dirigía a nosotros para averiguar cómo hacíamos esta publicación . Evoco aquí Todas estas cosas con triste nostalgia. Viena Reflejo, en una pequeña parcela, la lealtad de este hombre, que generosamente dedica apoyo vida al Servicio del Valencia CF Pones un indomable instinto de superaciones, movida por el afán de que Nuestro Club , en lo que a apoyo organización pagadora concierne, y respondiendo a apoyo categoría, estuviera a la cabeza del fútbol español. El todopoderosa ha llamado a Vicente Peris en apoyo eterna gloria. Quiero afirmar aquí que, en Nuestro Club, prevalecerá el espíritu de este hombre , que estaba apasionadamente vinculación a una hermosa empresa: la de fomentar el afecto y la hermandad entre el Valencia CF y Todos suspensión Socios y amigo. Julio de Miguel Presidente del Valencia CF.
Grave Pérdida para el Fútbol Nacional. Inolvidable Peris.
El domingo a mediodía Hable con Vicente Peris en el despacho de la gerencia del gran club valenciano, y Seis horas más tarde moría en el estadio Luis Casanova, al acabar el encuentro Valencia-Atlético de Madrid. Quiz en un actora más de servicio, DONDE tanto había gozado del fútbol, ​​para sufrir también lo Suyo, ya que Peris, sin perder jamás apoyo línea de correcciones ni la sonrisa, sufra Mucho interiormente Cuando las cosas no iban bien. Esta vez no había motivo para el disgusto, ya que se Había jugado correctamente, aúnque existiera la emoción natural de los Partidos que se resuelven por un solitario gol. El corazón de Vicente Peris no pudo aguantar y se paro. El Valencia ha perdido a un hombre de extraordinaria valía, pero el fútbol nacional, también. Al igual que Todos los grandes dirigentes, Peris nación futbolísticamente en la Humildad, como Sir Stanley Rous, maestro de Liceo y ahora sir y presidente de la FIFA. Hace casi Cuarenta años que le conoci como botones del Valencia. Era entonces un niño cordial, listo, sonriente, amable, y educado en las ideas y amor al fútbol por un madrileño que hizó Mucho miedo el fútbol valenciano. Me refiero a Luís Colina Álvarez. Junto a El, Vicente Peris pasó a empleadas de las oficinas. Más tarde, en secretario del propio Colina, y de allí a secretario general del Club, al faltar apoyo maestro miedo ley de vida. Luego, a Gerente del Valencia, DONDE deja honda huella y un sitio muy difícil de cubrir, como siempre que se sucede a un hombre genial, y Peris lo era. sufra Mucho en el fútbol, ​​muchísimo, pero jamás lo aparentaba. Y esto equivale a sufrir dos veces más. Cordial Cuando perdía o ganaba, correcto en las horas bajas de los arbitrajes, honesto en las negociaciones DONDE mediaba el dinero, inteligente, hábil, Trabajador y con gran devocion por el fútbol, ​​que casi era el motivo de apoyo vida. Un profesional, corazón de amateur, aúnque Peris, en realidad, era todo corazón. Conocia el futbol y la vida, pero jamás tuvo para nadie una frase dura ni descortés, y eso que Hacía falta Mucha paciencia para escuchar lo que a veces Oia. Madrid, como capital de España, niega que el fallecimiento de Peris sea simplemente una desgracia del fútbol valenciano. Lo se de carácter nacional, Dentro de la gran familia deportiva. Era de los puros. Un señor en suspensión modales y apoyo forma de proceder. Un dolor que estos hombres nos dejen. Tenía Cuarenta y Ocho años, y leer el puesto por meritos, sino codazos y siempre sonriente ... Pedro Escartín Hemeroteca.
Lo que esperamos de Nuestro público. Vicente Peris.
Publicamos hoy la editorial escrita por Vicente Peris para el Programa del partido Valencia CF - Club Atlético de Madrid disputado el 13 de febrero de 1972, el mismo día de su muerte. Las palabras son todo un homenaje en sí mismas al compromiso ya la visión de un club, legitimada por el compromiso constante, lejos de las fanfarrias que, posteriormente, se han instalado en el mensaje institucional del Club.

Hemos recibido de Nuestro público númerosas e impresionantes Pruebas de adhesiones a los colores de Nuestro club. Todavía vive en la memoria de Todos nosotros el gran recibimiento que se tributos a Nuestro equipo con ocasión de la visita del UD Las Palmas. Aquel recibimiento exaltado de tal modo el entusiasmo de Nuestros jugadoras, que se consiguio una de las más brillantes Victorias de la temporada. La identificación de la gran familia valencianista con las inquietudes Deportivas del club se siempre IMPORTANTE. Lo se muchisimo más en los momentos amargos. Los Aplausos de Nuestros seguidoras, apoyo ilusión y apoyo perseverante respaldo nos obligan a todos a superarnos, a no dejarnos ganar por el desaliento ya mantener en alto las banderas de las más ambiciosas aspiraciones. Hemos de repetir lo que tantas y tantas veces Hemos proclamación con legítimo orgullo: que Nuestro público, el público valencianista, es el mejor de CUANTOS fichajes Hemos realizada. Luego de Nuestro desafortunado partido en Gijón hemo de Recibir al At Madrid. Esta connotación, teniéndo en cuenta la calidad y el prestigio de Nuestro adversario, se de Mucho Compromiso para nosotros. Para Resolver favorablemente este encuentro confiamos en el Esfuerzo y en el pundonor de Nuestros jugadoras y en la HABILIDADES estratégica del director técnico del equipo. Pero confiamos también en Nuestro público. No dudamos de que generosamente sabrá medir las circunstancias del partido y, dejándo a un lado el disgusto que a todos nos ha producido Nuestra visita a el Molinón, contribuirá a que los hombres que visten el glorioso uniforme del Valencia C de F se emplean sin Otras preocupaciones que la de alcanzar el triunfo. Por anticipada, queridos consocios y amigos, agradecemos los Aplausos que vais a dedicar a Nuestros jugadoras en este dificilísimo partido. El encuentro con el Atlético de Madrid, como nadie ignora, entran una indiscutible trascendencia para el porvenir del Valencia C de F en la liga actual. Vuestros Aplausos recordarán a los jugadores de Nuestro equipo, deseosos Todos Ellos de borrar el mal efecto de apoyo actuacion en Gijón, que tienes el Deber ineludible de emplearse a fondo, con la más firme e insobornable voluntad de victoria. EL GERENTE.
Vicente Peris. Imágenes 1961 - 1971.
Como continuación del post anterior, hoy hacemos un repaso fotográfico a la trayectoria de Vicente Peris desde el año 1961 hasta el campeonato de Liga de 1971. Las Imágenes del post también las hemos obtenido del "Programa oficial" del Valencia CF del 27 de febrero de 1972. Como ya dijera ayer este Programa del Valencia CF - Real Club Celta de Vigo fue el primero que se editó después del traspaso de Vicente Peris.
Vicente Peris. Imágenes 1939 - 1961.
En el marco de la semana de homenaje a Vicente Peris, hoy presentamos algunas fotografías que repasan su trayectoria personal y profesional en el Valencia CF desde cuando empieza a trabajar en el Club, en 1939, hasta el verano de 1961, cuando se produce el accidente mortal de Walter y la elección de Julio de Miguel como presidente. Las imágenes que acompañan este texto están estrechas del "Programa oficial" del Valencia CF del 27 de febrero de 1972, correspondiente al partido Valencia CF - Real Club Celta de Vigo. Este fue el primer Programa que editó después del traspaso de Vicente Peris.

Del "viejo" Casale al joven Peris.
Durante casi 25 años el retrato que ilustra este post presidió las oficinas del pabellón social del VCF en el chaflán de Artes Gráficas con la avenida de Aragón. Vicente Peris, el gerente muerte en Mestalla el 13 de febrero de 1972 mientras el Valencia CF le ganaba al Atleti un partido de máxima tensión por la mínima. Sólo tenía 48 años y su muerte supuso un antes y un después. No sólo por el drama personal y familiar; también por la honda huella que su repentino adiós generó en el valencianismo. Su muerte precipitó la dimisión de Julio de Miguel y posiblemente impidió la consolidación de un proyecto deportivo de primer orden.

Sostenemos que el VCF logró su máximo equilibrio en ese período de tiempo. Una etapa de madurez social y deportiva en plena línea ascendente. La copa del '67, las tres finales consecutivas y la liga del '71 así lo confirman. Pero más allá del palmarés, queda la huella de los detalles y su resonancia: el reconocimiento internacional del club, la gira mexicana, los actos conmemorativos de las Bodas de Oro, el programa prepartido, el reloj del Gol Gran, las obras de la nueva sede del club y la consolidación en el imaginario popular de Mestalla como escenario mítico. En resumen, una época donde el VCF estuvo a la vanguardia del fútbol español en organización e iniciativas de cualquier tipo, que veían su recompensa en una grada siempre llena y en permanente ebullición. Cuando Peris nos dejó nosotros éramos niños o aún no habíamos nacido pero crecimos escuchando la onda expansiva de su legado. Y lo que es más llamativo, el testimonio mil veces enunciado que con él al mando el VCF nunca hubiera descendido a segunda división. Especulaciones, cierto. Pero especulaciones que despertaron una alucinada curiosidad por el ausente. En todas partes, una rara unanimidad mostraba una figura sin fisuras. Todos los detalles engrandecían su memoria y la huella de su trabajo. Un valencianista ejemplar, decían. Siempre hemos pensado que en la lucha contra el olvido, el recuerdo de los grandes hombres es el mejor sostén para hacer masticable y cotidiano el mito del VCF. El anonimato ha sido el gran valedor moral de este club. El anonimato de sus miles y miles de seguidores. Las pequeñas y vibrantes historias de supervivencia y tenacidad. El club como patrimonio sentimental. Pero el anonimato es una fuerza invisible que necesita referentes muy visibles. En ese sentido, la historia del Valencia está obligada a leer a los ojos del impulso de algunos hombres cruciales y sus respectivas biografías. Poderosamente la de estos tres: Luis Colina, Eduardo Cubells y Vicente Peris. No eran ni fueron presidentes pero su ejemplo y su testimonio es crucial para entender el poso real del VCF como entidad. Los tres murieron cuando aún podían ofrecer grandes servicios al club. Y en el caso trágico de Peris, al pie del balón. En las tripas de Mestalla. Sin ánimo de parecer necrófilos es significativo el influjo de la pulsión muerte en el destino del VCF. La repentina muerte de Luis Bonora aceleró la fundación del Valencia FC en 1919. Por el contrario, la prematura defunción de Peris supuso el fin del Valencia clásico. Un club sostenido sobre valores muy firmes que a partir de ese instante anduvo errático, sin un plan claro de actuación. Salvat casi siempre por la poderosa maquinaria social que la ampara. Por otra parte, resulta paradójico la leve distancia temporal existente entre el 19 de diciembre de 1971 y el 13 de febrero de 1972. Apenas mes y medio. Y una reflexión: el que separa la muerte ficticia del "viejo" Casale en el Monumental de River Plate de la muerte real del joven Vicente Peris en Mestalla es también el que separa la novela de la realidad. Y sin embargo, el relato de ficción parece imponerse al hecho obvio y notorio de la ausencia real. La sensación narrativa que el arquetipo literario vale más que el hombre preso del olvido. De ahora en adelante, sería deseable que la foto retrato que ilustra este post recobrará su protagonismo en las oficinas del VCF, aunque ya no quedan coetáneos de Peris en las dependencias administrativas. Se hace imprescindible que las generaciones presentes y futuras conozcan Peris y lo que significó para el Valencia. Es lo mínimo que podemos hacer por quien fue ejemplo y testimonio de la asunción del club como motor y emblema de la propia vida. No hay mejor homenaje que perpetuar su memoria. Por una vez, la metáfora sangre, sudor y lágrimas dice la verdad.
http://ultimesvespradesamestalla.blogspot.com/search/label/Vicente%20Peris

JOSEP RODRÍGUEZ TORTAJADA: EL PRESIDENTE PROSCRITO DEL VALENCIA CF (1936/1939)

Reproduim l'excel·lent article publicat el dilluns 16 de novembre de 2009 pel periodista Vicent Chilet, col·laborador habitual d'últimes vesprades a Mestalla, al diari Levante-EMV al voltant de la figura de Josep Rodríguez Tortajada, el President del València FC durant el anys de la Guerra Civil.
De los 90 años que ha conmemorado el Valencia, tres de ellos permanecen ocultos en el relato del club. Poco se ha sabido hasta el momento del periodo comprendido entre 1936 y 1939, la Guerra Civil. Tres años en los que la entidad valencianista, lejos de esconderse de las bombas, multiplicó su actividad social y deportiva y se mantuvo como uno de los elementos claves para sostener la armonía cotidiana entre la sufrida población civil.

A día de hoy, Josep Rodríguez Tortajada (1899-1982) todavía no ha sido reconocido oficialmente como presidente del Valencia. Ejerció ese cargo durante la Guerra Civil, junto al de teniente alcalde de Valencia por el Partit Valencianista d'Esquerra. Su trayectoria la rescató del olvido Miquel Nadal Tàrrega en su libro El nacimiento de la ciudad deportiva (Ruzafa Show) y fue recordada también por el historiador Josep Bosch en las páginas de Levante-EMV. Su publicación en este periódico hizo que Francesc Cueva, hijo adoptivo de Rodríguez Tortajada, llamase a nuestra redacción para agradecer el recuerdo a su padre. Esa llamada también hizo posible recuperar y ampliar el relato del presidente número 13 del Valencia, del que nada se conocía después del final de la contienda.

Pero empecemos por el principio. El joven Rodríguez Tortajada, hijo de padres aragoneses y que desde su adolescencia entró en los círculos nacionalistas valencianos, se hizo socio del Valencia FC el 1 de octubre de 1926, con el club transformado ya en el más representativo de la ciudad, con sólo siete años de existencia. Con el estallido de la Guerra Civil, en agosto de 1936 el VFC quedó incautado por el personal de acomodadores del campo de Mestalla, afecto a la UGT, que dieron paso a una comisión gestora integrada por socios, jugadores y empleados. El VFC, de ese modo, mantenía su independencia. Entre todos ellos nombraron presidente a Rodríguez Tortajada. El jugador Carlos Iturraspe ejerció como vocal, y el mítico ex futbolista Eduardo Cubells, junto con los dirigentes Andrés Balsa y Luis Colina formaron la comisión deportiva.

En marzo de ese mismo año, tras la victoria del Frente Popular, Rodríguez Tortajada, una de las figuras claves del nacionalismo valenciano, había sido elegido concejal de Valencia en representación del PVE. Ocupó las áreas de Sanidad y Hacienda y poco después ascendió a teniente alcalde. Rodríguez Tortajada compaginó los dos cargos simultáneamente. Su labor como presidente del VFC fue muy fructífera. Gracias a su gestión se hizo posible la creación de las dos competiciones más prestigiosas en territorio republicano: la Liga del Mediterráneo y la Copa de la España libre. Bajo la dirección del VFC, como desvela el historiador Josep Bosch, planeó el proyecto de una ciudad deportiva para el club, en la que se habilitase un nuevo estadio y otras instalaciones para las secciones deportivas de la entidad.

La implicación del VFC de Rodríguez Tortajada con la causa republicana también fue notable. Mestalla sirvió como escenario para mítines de la CNT, como el que tuvo lugar el 16 de agosto de 1936, con Juan García Oliver y Federica Montseny como oradores o el celebrado justo una semana después en el que el republicano Antonio Jaén Morente proclamó que Mestalla era «la Covadonga de la República», en alusión a la reconquista medieval.

La confraternización antifascista
Apenas dos meses después, el 17 y 18 de octubre de 1936, Rodríguez Tortajada lideró «los actos de confraternización antifascista» del «Homenaje de Valencia a Cataluña», celebrados en Barcelona a beneficio de las Milicias y los Hospitales de Sangre y que tuvieron como marco estelar la disputa de un partido amistoso entre la selección valenciana —un combinado de jugadores del Valencia, Levante y Gimnástico, entrenado por Eduardo Cubells—, y la catalana, en Les Corts, el estadio del FC Barcelona. Tal como informaba la prensa barcelonesa, el sábado 17 de octubre llegó en un tren especial la expedición valenciana, encabezada por Eduardo Cubells y sus futbolistas, la Banda Municipal de Valencia y el atleta y redactor de El Mercantil Valenciano, José Catalina Llorens, conocido como Pepe Lacomba. Todos ellos fueron recibidos por Rodríguez Tortajada, que había llegado a la Ciudad Condal un día antes.

La expedición marchó al Ayuntamiento de Barcelona, donde hubo una recepción a cargo del alcalde Pi Suñer. En ese acto la Banda Municipal de Valencia interpretó el himno regional valenciano, además de «La Internacional» y «Els Segadors» y acto seguido se procedió a la elevación de la Senyera valenciana. Como sucede en la actualidad en cada 9 d'Octubre en Valencia, se alzó la «invicta bandera» por medio de una cuerda hasta el balcón de la plaza de Sant Jaume, manteniéndola erguida en todo momento. Las otras banderas, la catalana y la republicana, fueron transportadas por las escaleras interiores del consistorio.

El Festival Valencia-Cataluña empezó a las tres de la tarde. En los prolegómenos del partido, hubo un desfile conjunto de milicianos acompañados de falleras con el puño en alto, dando «guardia de honor» a la Senyera valenciana. Lluís Companys, presidente de la Generalitat de Cataluña, y Rodríguez Tortajada presidieron el palco de autoridades, acompañados de Borisenko —capitán del buque mercante soviético Ziryanin— que realizó el saque de honor del encuentro. Vantolrà e Iturraspe, capitanes de las dos selecciones, se acercaron al palco presidencial para pedir a Companys y Rodríguez Tortajada que mediaran en la liberación del mítico portero Ricardo Zamora, en aquel momento encarcelado en Madrid. En el tiempo de descanso tuvieron lugar varias pruebas atléticas, en las que destacó el saltador valenciano Lacomba, vencedor en su modalidad.

La extensión de los fastos previos del programa impidió que el «match» se pudiera jugar completo, suspendiéndose a falta de 20 minutos por falta de luz natural. En ese momento ganaba Cataluña por 2-0. Cubells alineó en la selección valenciana a Vidal, Gojenuri, Juan Ramón, Dolz, Iturraspe, Conde, Doménech, Felipe, Amadeo, Calatayud y Stors.

En Mestalla también se acogieron partidos benéficos, como el Festival pro-víctimas de Gernika, que enfrentó el 23 de mayo de 1937 a las Milicias Rojas y los Carabineros, con Luis Colina de árbitro y con posteriores exhibiciones de baloncesto, hockey y atletismo. O el 16 de enero de 1938, con el partido entre Joventuts del PVE y los Huérfanos de Correos.

El VFC, con Rodríguez Tortajada de presidente, fue de los pocos clubes que sin tapujos animó a sus socios para acudir a manifestaciones en favor de la República, como el acto de febrero de 1937 para apoyar a Largo Caballero. A tal efecto el VFC publicó el siguiente anuncio en la prensa valenciana: «Habiéndose adherido el Valencia F.C. a la manifestación que se celebrará el próximo domingo en Valencia, se invita a todos los socios de este Club y a los deportistas en general, a asistir dicho día, a las nueve y media de la mañana, al local social del Valencia F.C., Félix Pizcueta, 23, para con nuestra presencia en la manifestación potenciar el sentir antifascista de los deportistas valencianos».

Detención y pena de muerte
Caricatura de Josep Rodríguez Tortajada realitzada pel caricaturista valencià Ferrer Montoya.
Este dibuix va ser enviat per l'autor a Rodríguez Tortajada a la seua pressó de Sant Miquel i els Reis.

Así siguió la actividad de la entidad, frenética tanto en el terreno de juego como en la implicación social. Con el final de la guerra, en abril de 1939, Josep Rodríguez Tortajada marchó a su casa, en la calle Comedias 25, en espera de unas represalias que sabía que no tardarían en llegar. A los pocos días fue detenido y juzgado por un Consejo de Guerra, acusado de un delito de «rebelión militar». Según los archivos a los que ha tenido acceso Levante-EMV, el 5 de septiembre de 1939 fue condenado a muerte y encarcelado en San Miguel de los Reyes. Durante el juicio se utilizaron como argumentos en su contra el Festival Valencia-Cataluña de octubre de 1936, así como algunas de sus actividades como concejal del ayuntamiento. En concreto, se le acusó de haber formado parte, en agosto de 1936, de una comisión «encargada de practicar la revisión del personal afecto al Ayuntamiento de Valencia, pertenecientes a partidos de derechas. (...) desarrolló su misión con carácter de checa y con los procedimientos congruentes de los dictados sovietizantes, o sea, llamando a los funcionarios adictos a nuestra Santa Causa y dándoles a elegir entre la dimisión o la cuneta».

Las posteriores apelaciones, sin embargo, permitieron que se conmutara su pena por la de 30 años y un día y, posteriormente, en 20 años y un día. Especialmente conmovedora fue la declaración de Emerenciana Tortajada Ibáñez, madre de Josep, en 1942. «Mi hijo fue condenado por ser víctima de la incomprensible animosidad de un alto empleado municipal, que llevó su equivocada actitud al extremo de visitarle en la Comisaría de Policía —cuando fue detenido— sin tener en cuenta (siquiera por humanidad) su triste situación, no sólo se mofó de él, sino que públicamente manifestó sus deseos de hacer lo imposible hasta conseguir su muerte. Toda la vida de mi hijo ha sido recta y honrada y si ha tenido ideales políticos, los ha servido sin sectarismos y oponiéndose a todos los desmanes que le fue posible evitar, siendo por ello perseguido de muerte por las masas incontroladas. (...) Hace tres años y medio que mi hijo sufre el mayor de los tormentos, la privación de libertad, y tanto la que suscribe como una hija suya se hallan en el mayor de los desamparos.» En esa «buena fe» se sostuvo la declaración de María de Arnedo y Asensi, baronesa de Arnedo: «En el periodo caótico que sufrimos en Valencia, gente incontrolada de Silla y pueblos limítrofes, después de quitarme las tierras, pretendieron robar mi casa de Valencia y matarme. Enterado el señor Rodríguez Tortajada, medió inmediatamente en mi socorro, impidiendo con su presencia y decidida actuación que cometiesen el crimen que intentaban, amenazando a los desalmados y haciendo poner en mi casa una vigilancia que evitase futuros desmanes. Posteriormente y para seguridad mía, guardó en su poder una cantidad respetable de dinero y alhajas, todo lo cual me devolvió íntegramente. (...) Durante el periodo rojo nos ayudó, proporcionando alimentos.»

En su estancia en la prisión, compartió castigo con el futbolista del Valencia FC Tonín Conde. En enero de 1944 su procedimiento fue revisado, concediéndosele la libertad condicional el 27 de enero por «no aparecer probada la participación del solicitante en muertes, violaciones y demás hechos repugnantes». En realidad, su libertad estaba relacionada con el lavado de cara que, ante la opinión internacional, realizó el régimen franquista con los presos políticos condenados a muerte sin delitos de sangre. No cabe olvidar que, en esa época, la segunda guerra mundial empezaba a decantarse del bando aliado. No obstante, la cancelación total de antecedentes penales no le llegaría hasta el 14 de marzo de 1957.

La vida después de la prisión
¿Y qué pasó con Rodríguez Tortajada cuando salió de prisión? Reveladora fue la visita del secretario técnico del gran Valencia de los años 40, Luis Colina, que acudió a buscarle a San Miguel de los Reyes. Una anécdota que demuestra, en palabras del escritor Miquel Nadal, que en el fondo, más allá de los condicionamientos históricos en los que se vio rodeado el club, «el Valencia de la posguerra es una pura continuación de nombres, estrategias y trayectoria» del Valencia anterior. Es decir, la institución por encima de todo, un discurso de club muy definido, alejado (en todo lo posible que permitía la dictadura) de injerencias externas. En definitiva, un club de fútbol normal, sin miserables revanchistas ni clandestinos luchadores. Un club que trató, simplemente, de sobrevivir, pese a la profunda tensión política que había de trasfondo.

Tanto Colina como Rodríguez Tortajada sabían que era inviable pensar en un regreso al club del ex presidente. Josep seguía siendo un rojo, un proscrito. Aceptó, con resignación y silencio, que su nombre no apareciera entre la lista de presidentes del club y en ningún libro de la historia de la entidad. Regresó a su profesión de practicante (los ATS de la época) y más tarde ejerció de representante de laboratorios farmacéuticos. Nunca dejó de asistir a su butaca de Mestalla y animar a la delantera eléctrica, a Puchades, Wilkes, Paquito, Waldo, Roberto Gil, Claramunt y Kempes. Una afición que le transmitió a su hijo Francesc, que a día de hoy recuerda las visitas privadas de su padre a la sede del Valencia, en la calle Félix Pizcueta 23, donde charlaban y almorzaban con empleados y directivos. Josep, en plena dictadura, tampoco renunció a su activismo nacionalista, que supo contagiar a Francesc, que con el tiempo se convirtió en uno de los más representativos militantes valencianistas, iniciador de la tradición de los aplecs de El Puig en los años 60 al lado de los hermanos Codonyer, Enric Tàrrega y Albert Thous, entre tantos otros, desde las juventudes de Lo Rat Penat.

Josep Rodríguez Tortajada falleció en 1982. Era el socio número 21 del Valencia. Ha llegado la hora de que el club reconozca y dignifique la labor del presidente número 13, el presidente proscrito.

El recuerdo de un hijo
Francesc Cueva recuerda a su padre con afecto: «Tenía un carácter fuerte, pero noble, con mucha mano izquierda. Destacaba por su carisma. Esa madera de líder le hizo llevar siempre la iniciativa, ya fuera como dirigente político o presidente de la escalera. Era muy emprendedor y siempre tenía ideas y proyectos en mente». Francesc asegura que su padre llevaba su visión crítica de la vida a cualquier ámbito: «Una vez fue el autor de una falla. En ella denunciaba la abundancia de solares en la ciudad. Proponía que en ellos se habilitaran zonas deportivas. Se la censuraron».

Vicent Chilet
Socio del València CF.
http://ultimesvespradesamestalla.blogspot.com/search?updated-min=2009-01-01T00:00:00%2B01:00&updated-max=2010-01-01T00:00:00%2B01:00&max-results=50

martes, 7 de febrero de 2012

El VCF derrotó y eliminó al Barça en su feudo en 1931

Hay que remontarse mucho en el tiempo para encontrar un momento en el que el Valencia eliminase al FC Barcelona en la Copa tras derrotarle en su feudo. Para ello, hay que irse hasta 1931, hace la fiolera de 81 años. En aquella ocasión, el Valencia eliminó a los catalanes tras haber empatado en Mestalla y derrotarles a domicilio en el partido de vuelta. Una auténtica gesta, teniendo en cuenta que por aquel entonces el equipo valencianista militaba todavía en la Segunda División.

En la Copa de España de la temporada 1930-1931, el Valencia se enfrentaba al FC Barcelona en los octavos de final. En el partido de ida, que se jugó en el Camp de Mestalla el 10 de mayo de 1931, el resultado final fue de empate 2-2. Jesús Navarro adelantó al Valencia, pero el Barcelona remontó con goles de Samitier y Goiburu. Un gol de José Vilanova a dos minutos del final permitió al Valencia empatar el encuentro y afrontar la vuelta en unas condiciones muy similares a las del próximo miércoles. Además, en aquella ocasión los goles fuera de casa no valían doble, por lo que la única forma de evitar un partido de desempate era lograr la victoria.

El partido de vuelta se jugo una semana después, el 17 de mayo de 1931, en el estadio de Les Corts. En aquel partido, el Valencia alineó a Enrique Cano, Benito Torregaray, Luciano Ricart, Domingo Torredeflot, José Vilanova, Juan Melenchón, Tonín Conde, Cirilo Amorós, Jesús Navarro, Antonio Sánchez y Juan Costa. El Valencia se adelantó con un gol de Torredeflot en la primera parte, neutralizado por Ramón madiada la segunda parte. Cuando todo el mundo daba por hecho que se jugaría un encuentro de desempate, un nuevo gol de José Vilanova, héroe de la eliminatoria, a diez minutos del final, otorgó la victoria a los valencianistas por 1-2 y permitió a los valencianistas eliminar al Barcelona por primera vez en su historia en competición oficial. El Valencia fue eliminado en los cuartos de final por el Arenas de Guetxo, pero aquella temporada fue histórica porque el equipo logró el ascenso a la Primera División.

Además de la mencionada ocasión, sólo una vez más en toda la historia ha sido el Valencia capaz de derrotar al Barcelona en su feudo en una eliminatoria de la Copa del Rey en 17 partidos disputados allí. Sucedió en la temporada 1998-1999, y el Valencia fue capaz de ganar a los barcelonistas por 2-3 en el partido de ida correspondiente a los cuartos de final de la Copa del Rey. El Valencia también ganó en la vuelta disputada en Mestalla y finalmente se proclamó campeón tras derrotar al Real Madrid en las semifinales y al Atlético de Madrid en la final.

El Valencia también fue capaz de eliminar a los azulgrana en la Copa del Rey de la temporada 1991-1992, en la eliminatoria correspondiente a los octavos de final. El Valencia, que había ganado en el partido de ida por 2-0, cayó derrotado en el partido de vuelta por 4-2 y los valencianistas se clasificaron gracias a los lanzamientos desde el punto de penalty.

lunes, 6 de febrero de 2012

domingo, 5 de febrero de 2012

Los porteros del Mestalla planteaban ir a la huelga hartos de los navajeros

Hace 25 años
Los empleados de puertas y acomodadores del Valencia C.F. estudiaban tomar medidas de fuerza en el partido de aquel primer domingo de febrero de 1987. Los casi doscientos trabajadores advirtieron de que no abrirían las puertas del estadio si no se tomaban medidas para su protección y les pagaban lo correspondiente al finalizar el encuentro.
Se quejaban de que cuando faltaban pocos minutos para que comenzara el partido, «la policía nacional se mete dentro del campo y nos quedamos solos en las puertas. Nos han llegado a amenazar con navajas». Los afectados recordaban que no tenían nada en contra del club, «pero para evitar altercados nos vemos obligados a dejar pasar a esta gente». Y pedían que las fuerzas de seguridad permanecieran en las entradas unos minutos más.
También había problemas por el cambio en el modo de cobro de sus honorarios. Siempre percibían el dinero -unas 2.000 pesetas cada uno- al finalizar cada encuentro, pero «desde hace poco nos dijeron que cobraríamos cada quince días».
Al final las amenazas no se cumplieron. Las puertas de Mestalla abrieron con normalidad aquel domingo para recibir al Sestao. Aunque el enfrentamiento acabó con victoria valencianista, los cronistas lo tildaron de «engaño, decepción y desencanto». Adjetivos que también venían como anillo al dedo a los descontentos porteros del estadio.
http://www.lasprovincias.es/v/20120205/valencia/porteros-mestalla-planteaban-huelga-20120205.html

sábado, 28 de enero de 2012

Nostalgia de Bell Ville (canción a Don Mario Alberto Kempes)

Será que la Navidad me pone tontorrón y me da por recordar el pasado. Es así como le pasa a mucha gente. Recuerdan el pasado con añoranza, mejorándolo, ocultando lo desagradable, ensalzando las alegrías, por nimias que éstas hayan sido. Aunque durante el año pasado, hubo alguien a quien la Navidad no puso tontorrón. Tal vez él ya lo fuera. No puedo entender como Tintín fue capaz de romper un equipo que, hasta ese momento, parecía caminar derecho, sin lustre, pero bien orientado y consciente. Tontorrón o carente de personalidad, tal vez. A pesar de ello es tal la marea de candor y candidez que me invade que prefiero olvidar aquellos episodios y centrarme en un pasado más remoto. Y mucho mejor. Esta ola resacosa lleva mis pensamientos hasta la noche del 16 de agosto de 1976. Estaba allí, como tantas veces antes y después, junto a mi padre. La noche era de las que uno desearía no vivir. Calor, calor y calor. Y poco fútbol o al menos no muy favorable para nuestro equipo, que jugaba abriendo el Trofeo Naranja ante el CSKA de Moscú. La noche pasó a la historia por ser el debú de Kempes con el Valencia C. F. y por poner en evidencia a la afición valencianista, que emitió juicios de valor sentenciando que el nuevo fichaje era un petardo. En estos días fríos del comienzo del invierno y con la melopea ñoña que me suele entrar, mi natural excitación nerviosa me ha llevado a cometer un atrevimiento que espero sea considerado como tal y no me relegue a un ostracismo cibernético que no deseo. Le he escrito una canción a Kempes. Sí. Porque he de confesar que yo tengo un pasado, o quizá un presente contemporáneo, y que largas horas de mi vida se han consumido escuchando música y también creándola. Así que, con la intención de hacer un modesto presente navideño a mis amables lectores, ahí va la letra de mi canción y más adelante el enlace para poder escucharla. ¡Feliz Navidad! ¡Feliz Año 2009! y Amunt València!

Nostalgia de Bell Ville


El calor de la noche se clava
como una daga en un callejón.
Los ruidos, la gente y el humo
regatean a mi corazón.
Bocatas de jamón y queso,
turrón Meivel, helado de bombón.
El partido va de mal en peor.

Los rusos atacan con orden,
los nuestros buscan una ocasión.
La lucha es enconada,
los goles caen de dos en dos.
Mario chuta y falla, falla y
chuta y vuelve a fallar.
Las gradas se agitan como el mar.

Nadie supo que estábamos frente
al gran Mario Alberto Kempes,
que esa noche, tan solo, sintió por una vez
nostalgia de Bell Ville.

Qué lejos queda ahora
aquella noche del ’76.
Copas, recopas, pichichis, mundiales
y balones dentro de la red.
El tiempo nos ha enseñado
ha recordarte con amor.
Por siempre, Mario Kempes, Matador.

Nadie supo que estábamos frente
al gran Mario Alberto Kempes,
que esa noche, tan solo, sintió por una vez
nostalgia de Bell Ville.

© Cisco Fran, 6/10/2008

Francisco García
Socio del Valencia CF

El 8 de desembre de 1982 quedarà per a sempre en la meua memòria

En 1982 tenia només 9 anys, però sempre recordaré aquest partit a Mestalla. Vaig anar amb mon pare i crec que no podia estar més nerviós. Anarem a tribuna, pugí per les escales, i les cames ja me tremolaven. El tremolor no era del fred, recorde aquest partit quasi tant com la final a Madrid davant el Depor, la final de l’aigua. Les imatges d’aquell dia quedaren a la meua retina, només espere algun dia poder fer el mateix amb els meus fills. Espere que Martina, Vicent i Joan tinguen també l’oportunitat de conèixer Mestalla o el proper camp del València. Que visquen aquesta part tan intensa del sentiment valencianista encara que ells no siguen d’Alaquàs com el seu pare ni visquen a València.

Des de Mallorca tot es veu diferent, però els sentiments són els sentiments i aquests darrers dies he tingut la gran sort de poder comptar amb la família alaquassera i gaudir d’unes setmanes extraordinàries. He aprofitat els dies per acabar un treballet que havia preparat per a mon pare. I amb el regalet que no és més que un modest recull de premsa extret de l’hemeroteca de La Vanguardia he inclòs un enllaç al vostre bloc. Bloc que he descobert aquest estiu i que m’ha ajudat a decidir-me per fer-li el regal.

Amb la completa seguretat que Paco Peiró (pare) es convertirà en un seguidor més de les vivències d’aquest bloc.

Gràcies per la dedicació i pels bons moments valencianistes.

Josep Peiró
Accionista del València CF

El 10 de Kempes

Nunca tuve un físico y unas cualidades suficientes para soñar en ganarme la vida jugando al fútbol, por lo que nunca aspiré, ni mucho menos, a poder compartir espacios y sensaciones futbolísticas cercanas, con cualquiera de aquellos jugadores que vi jugar y seguí cada fin de semana en radio, TV o campo de juego, o con otros muchos que cuando yo nací ya se habían retirado o estaban pensando en hacerlo.
Pero fue hace ya algunos años, recién llegado a la capital del Turia, y en una de aquellas soleadas tardes de finales del otoño valenciano; cuando después de bajar del 71 en la Avenida de Blasco Ibáñez con mi carpeta bajo el brazo camino de las clases del doctorado, me ocurrió algo inesperado, que aún recuerdo.
Reconozco que aunque enamorado de la Unión, del fútbol y de su historia en general, nunca fui especialmente mitómano; pero cruzarme aquella tarde, allí, con todo un Mario Alberto Kempes, a 300 metros del todopoderoso Mestalla que podía otear a mi espalda con el rabillo del ojo desde aquella parada de autobús; supuso algo emocionante.
Siempre dudas al principio, ¿es?, ¿no es?...pero sí era.
Desgraciadamente, nunca pude verlo jugar en directo, pero las imágenes volaron en mi cabeza desde que lo divisé varios metros por delante de mí acercándose; hasta que lo perdí de vista a mi espalda…pasaron sólo unos cuantos segundos, segundos, que hoy recuerdo en este blog como aquellos, pocos, que pasé al lado de Mario Alberto Kempes.
Por un momento, durante aquel fugaz encuentro, me imaginé en la piel de otros que sí estuvieron cerca de Kempes y en las sensaciones que ellos sí vivieron sobre un terreno de juego tan lejanas para el aficionado común…y pensé que Jongbloed, Haan y Krol estuvieron así de cerca de él, en la final del 78; cuando se lanzaron a sus pies en el Monumental y no pudieron pararle; o en lo cerca que estuvieron Del Bosque, Benito, Isidro o San José; que no consiguieron evitar sus goles en la mítica final de Copa del 79… también pensé que era ese mismo hombre el que corrió alrededor de la portería con los brazos abiertos, ante 100.000, envuelto en papeles recortados para celebrar el segundo gol en la prórroga de su mundial, perseguido por una nube blanquiceleste de jugadores, y también pensé en Pat Jennings que lo tuvo a esa misma distancia después de detenerle aquel penalty en la final de la Recopa del 80…o en los 116 goles que anotó en primera división con el Valencia CF, o en que fue pichichi 2 veces…sí, era ese mismo hombre que pasaba a mi lado.
Y recordé que “el matador” también anotó un gol en el Helmántico y que se convirtió en nuestra bestia negra particular anotando 6 goles en los 6 partidos en que nos enfrentamos a él en el estadio de la avenida de Suecia…; y aunque de chico me enseñaron que no es de buena educación girarse a mirar en plena calle, no pude evitar darme la vuelta a su paso y quedarme parado siguiéndole con la mirada mientras se alejaba calle abajo, y me vino a la memoria aquella imagen que había visto días atrás en la tienda oficial del Valencia CF, en la calle Pintor Sorolla, mientras ojeaba curioso el libro del 90 aniversario del equipo che, y pensé en Bustillo, y en su mirada en aquella fotografía en la que seguía con sus ojos la celebración de Mario Kempes tras aquel gol que le marcó a la Unión en los 70; la misma mirada que yo fijé en la espalda del mito argentino aquella tarde, al girarme, imaginando que aquel hombre, igual que en la foto, levantaría los brazos camino de las verjas del fondo de Mestalla y que en su espalda aparecería un 10, el mismo 10, de aquellos que iban cosidos, que vio Bustillo aquella noche en el estadio mientras Kempes se alejaba acercándose a su público con los brazos arriba y el mismo que imaginé ver yo, vestido de corto junto a los jugadores de la UDS de la imagen, con la camiseta roja y el escudo de la Unión cosido al pecho, de pie, absorto, en las proximidades del añejo Mestalla que rugió en mi mente por el gol de Kempes, en el silencio de aquella tarde de hace ya unos años y que por unos segundos me hizo sentir parte de la leyenda, que fue compartir un instante de mi vida con un inmortal del fútbol mundial.
Mario Alberto Kempes Chiodi (Bell Ville - Argentina 1954), jugó en el Valencia CF entre 1976 y 1981, y entre 1982 y 1984 (7 temporadas) y aunque se le relaciona clásicamente con el 10, dorsal que heredó Maradona posteriormente en la selección argentina; en sus inicios en el club valenciano vistió el 9 habitualmente.
En Mestalla se enfrentó a la UD Salamanca en seis ocasiones, anotando seis goles:
76-77 VALENCIA – UDS 0-0
77-78 VALENCIA – UDS 3-1 Valdés y Kempes (2) 1 (p)
78-79 VALENCIA – UDS 0-0
79-80 VALENCIA – UDS 2-2 Kempes y Bonhof
80-81 VALENCIA – UDS 3-0 Saura y Kempes (2) 1 (p)
82-83 VALENCIA – UDS 4-1 Kempes, Solsona, Idígoras y Roberto
Angel Martín Fuentes
Socio de la UD Salamanca
Artícle publicat originalment al blog dedicat a la UD Salamanca Desde mi grada vieja. 
http://ultimesvespradesamestalla.blogspot.com/

sábado, 21 de enero de 2012

El pasado rojillo de Emery

SU ABUELO, EL LEGENDARIO GUARDAMETA DEL REAL UNIÓN ANTONIO EMERY, DEFENDIÓ EL MARCO DE OSASUNA CONTRA BOCA JUNIORS
En el frondoso árbol genealógico de Unai Emery asoma una rama rojilla. Aunque la historia deportiva de la familia está estrechamente vinculada con el Real Unión de Irun, de ese tronco enraizado desde la década de los años veinte del siglo pasado en el club fronterizo por su abuelo Antonio y su tío-abuelo Román, surgieron brotes afianzados luego a otros equipos como Alavés, Burgos, Logroñés, Sporting y Recreativo (en el caso de Juan, padre de Unai), y de Real Sociedad, Toledo, Ferrol, Leganés, Lorca, Almería y Valencia, en el currículum del actual entrenador del equipo ché. Y también Osasuna. Aunque fuera solo un partido, tuviera carácter amistoso, pero un rival afamado ya entonces en el mundo entero.

Antonio Emery Arrocena, el abuelo, ha pasado a la historia del fútbol como uno de los mejores guardametas de los años veinte y treinta. Basta repasar las crónicas de la época para comprobar el asombro que en los periodistas provocaban sus actuaciones. Nacido el 26 de julio de 1905, toda su carrera deportiva transcurrió en el Real Unión, club en el que debutó en 1924 y cuyo marco defendió de forma ininterrumpida hasta la temporada 1934-35, aunque su retirada oficial no llegó hasta la conclusión del curso siguiente.

En esos doce años alcanzó a jugar cuatro temporadas en Primera división (66 partidos de Liga y 165 goles recibidos) y a ganar dos Copas de España en 1924 y 1927 antes de regular la competición como hoy la conocemos. No fue internacional; unos dicen que por tener pasaporte francés, otros porque sufrió la competencia de Ricardo Zamora.

Pero Antonio Emery era todavía un mito en ciernes cuando la directiva de Osasuna solicitó su concurso al Real Unión para defender la portería rojilla en el encuentro amistoso contra Boca Juniors, el 19 de abril de 1925. Por los acontecimientos de la época cabe concluir que las relaciones entre ambas entidades eran más que buenas. En el transcurso de aquella temporada (1924-25) los dos clubes parecían formar un frente común que tenía como principal contrincante a la Real Sociedad. De hecho, el presidente del Real Unión elevó una queja a la Federación Guipuzcoana, a finales de febrero, tras la expulsión del citado organismo del delegado de Osasuna a raíz de un duro artículo publicado por éste en La Voz de Navarra después de un polémico encuentro de los rojillos en Atocha. En paralelo, varios directivos del Real Unión habían tratado de agredir a un cronista deportivo donostiarra molesto por sus crónicas y al que acusaban de ser "afecto a la Real Sociedad". El caso más palpable de esa buena sintonía fue el partido del 1 de marzo disputado en San Juan entre Osasuna y Real Sociedad, en el que, según las crónicas, en las gradas había casi tantos aficionados de Irun como de Pamplona animando a los rojillos porque se ventilaba el título de campeón del torneo regional. El título lo ganó la Real.
BUENAS RELACIONES
Entente Osasuna-Unión
Fuera por tomar partido en esas controversias o por prestarse ayuda, el caso es que Osasuna cedió tras el campeonato a Gurrucharri y Juanín al Real Unión para completar la nónima de jugadores que realizaron una gira por Suiza, en lo que supuso la primera salida a la confederación de un club del Estado. A renglón seguido, Osasuna solicitó la presencia del genial Gamborena y de Emery para apuntalar la alineación que habría de oponer a los argentinos.

Su aportación fortaleció todavía más a un Osasuna que puso en liza ante Boca una alineación de antología con varios internacionales por España: Emery; Juanín, Abascal; Ubaldo Áriz, Gamborena, Ochoa; Muguiro, Gurrucharri, Miqueo, Seve Goiburu y Urquizu. Con razón que los cronistas lamentaran que sólo la parcialidad arbitral (dirigió el choque el entrenador de Boca, Decep) decantara el resultado final, 0-1, considerado a todas luces injusto.

Emery fue ovacionado en distintas ocasiones por el público. Posteriormente, El pajarito, como le apodaban, volvió a jugar más tardes en San Juan dejando el sello de su clase, a pesar de que su estatura no rebasaba los 172 centímetros, déficit que compensaba con una gran agilidad.

El abuelo de Unai vivió la gloria y la decadencia del Real Unión. A su retirada, lo ahorrado con el fútbol no superaba las 550 pesetas, según relató su hijo Juan; siguió trabajando en el ferrocarril y, a pesar de su modestia, conservando la amistad del ingeniero de Caminos René Petit, otra leyenda fronteriza que también vistió la camiseta de Osasuna

martes, 17 de enero de 2012

Mestalla, un feudo que se resiste desde junio de 1937

Fue a mediados de junio de 1937, en plena Guerra Civil, en concreto el domingo trece, cuando los equipiers del Levante y sus homónimos del Valencia quedaron citados en el feudo de Mestalla. Y la sonrisa final fue para el Levante. Era la segunda jornada de la liguilla de la Copa de la España Libre, diputada por las huestes de los dos equipos valencianos, el Gerona y el Espanyol, y la confrontación adquiría sentido y profundidad, máxime tras los condicionantes que contextualizaron el estreno en la competición que cerraba el curso 1936-1937 para los dos clubes de la capital del Turia. El Valencia logró adormecer al Espanyol, campeón de Cataluña, en el feudo de Sarrià mientras que el Levante, con un contingente de jugadores del Gimnástico, derrapó ante el Gerona en el feudo de Vallejo (2-2), escenario escogido por la sociedad marítima para formalizar como casero sus encuentros ante la imposibilidad de disfrutar del feudo del Campo de La Cruz ubicado en el Camino Hondo del Grao.
Así que el diario El Pueblo se encargó de propagar la especial significación de la confrontación para sendos contendientes que tenían deudas pendientes que saldar en virtud del cariz adoptado en los últimos enfrentamientos materializados. Si en algún momento histórico la indiscutible superioridad del Valencia, respecto al Levante, estaba en entredicho fue en los años inmediatos al conflicto bélico que arrasó la Península. Y las huellas eran evidentes. El Levante eliminó al Valencia en cuartos de Final de la Copa en el ejercicio 1934-1935 convirtiéndose en un oponente incómodo para el conjunto valencianista. Esa misma campaña se coronó campeón del Campeonato Super-regional superando al club blanco por más que el campeonato regional de la temporada 1936-1937 devolvió la supremacía del Valencia. “El match cumbre de la competición”, advertía en la edición matutina del jueves 10 de junio.
Parecía un partido superlativo. En cualquier caso, estaba justificado porque su resolución podía determinar el camino futuro de ambos teams. El Valencia defendía la condición de leader sobre el verde de su estadio, tras la edificante victoria en tierras catalanas, mientras que el Levante no podía permitirse un nuevo patinazo porque perder significaría distanciarse de un adversario directo. Además del trascendente valor de los puntos, desde una perspectiva cuantitativa, entraban en liza cuestiones tales como el carácter simbólico de la cita o el plano emocional y sus repercusiones sobre los protagonistas. Como sucede en ocasiones con encuentros con tendencia hacia la hipérbole, el partido muy pronto perdió ese carácter competitivo que se preveía. Nieto y Gaspar Rubio fueron los encargados de profanar el santuario de Mestalla.
Hubo un trasvase de poderes durante la evolución de los noventa minutos. El Levante abandonó el coliseo blanco ungido con la condición de leader que ya no perdería durante el resto del torneo. “Hace ya tiempo que el Valencia no puede con los costeños. Las derrotas se vienen sucediendo”, confirmó El Pueblo. “Es ya reincidencia en el Levante esa falta de respeto de sus jóvenes jugadores hacia el campeón en su propio terreno”, acentuó el Mundo Deportivo el lunes 14 de junio. El dominio del Levante fue evidente. Y la Copa de la República fue adquirida en propiedad después de la finalísima que volvió a enfrentarle al Valencia en el Estadio de Sarrià, pero aquella muesca en Mestalla fue la última de su expediente en este escenario en competición oficial. Desde entonces se resiste aunque el volumen de partidos menguó de manera drástica. El Valencia hizo prevalecer la condición de local en las temporadas 1963-1964, 1964-1965, 2004-2005 y 2006-2007 en la Liga. Y también lo hizo en las campañas 1985-1986 y 1998-1999 en el formato de Copa. Únicamente pueden contabilizarse dos igualadas en los cursos 2007-2008 y 2010-2011, que significó la permanencia granota en el marco de la Primera División, en Liga.
http://www.levanteud.com/noticias/18197/mestalla_un_feudo_que_se_resiste_desde_junio_de_1937.html

lunes, 2 de enero de 2012

domingo, 25 de diciembre de 2011

Fallece José Luis Bergaretxe.

Fallece José Luis Bergaretxe, campeón de Copa ante el Valencia en 1945
Pocos meses después de haber cumplido 90 años, ayer falleció José Luis Bergaretxe, jugador del Athletic durante tres temporadas en la década de los 40. Nacido en Erandio el 27 de mayo de 1921, Bergaretxe debutó con el primer equipo rojiblanco el 1 de octubre de 1944 en Sabadell, con Juan Urkizu como entrenador del Athletic. Lateral derecho, completó tres temporadas en el club bilbaino, con el que disputó 53 partidos, sin anotar un gol. Ganó como titular la final de Copa de 1945 ante el Valencia (3-2).

viernes, 9 de diciembre de 2011

ESTO ME SUENA. PASO EN LA FINAL DE LA CHAMPIONS 1999-2000


LA HISTORIA DEL DEL OTRO DÍA, ES DECIR EL 6/12/2011 YO YA LA VIVÍ, EL 24/05/2000 EN PARÍS.
LA HISTORIA Y EL FÚTBOL ES MUY DURA CON EL VALENCIA CF Y SOBRE TODO CON SU AFICIÓN.

martes, 29 de noviembre de 2011

Este martes, 29, se cumplen 80 años del primer triunfo del VCF en 1º división

EL SEGUNDO POR LA IZQUIERDA, PAJARITO EMERY EL ABUELO DEL PALMERO
Ante el Real Unión de Irún por 5-1 en Mestalla
Este martes, 29 de noviembre, el Valencia CF conmemora una efeméride muy especial como es el 80 aniversario de su primera victoria en la primera división del fútbol español. Así, el 29 de noviembre de 1931, una temporada después del ascenso de nuestro equipo a la máxima categoría, el Valencia inauguraba su casillero en la misma tras vencer por un contundente 5-1 al Real Unión de Irún con tres goles de Navarro y dos de Costa. Como nota curiosa, cabe destacar que el guardameta del conjunto vasco era Antonio “Pajarito” Emery, abuelo de nuestro actual entrenador. Los futbolistas titulares aquella tarde en Mestalla fueron Ramón Nebot, Rafael Fernández, Enrique Molina, Domingo Torredeflot, José Vilanova, Luis Pasarín, Abdón García, 'Tonín' Conde, Jesús Navarro, Antonio Sánchez y Juan Costa. También jugó Enrique Cano.

viernes, 25 de noviembre de 2011

RUBEN BARAJA, LA LEYENDA DE ALGUIEN INSUSTITUIBLE.



23 DE FEBRERO DEL 2003 ULTIMO PARTIDO DEL VALENCIA CF EN VALLECAS.


PRIMERA DIVISIÓN JORNADA Nº- 23.
23/02/2003 HORA-20:30
ESTADIO-TERESA RIVERO (MADRID).
ARBITRO-GONZÁLEZ VÁZQUEZ.
Crónica del partido
El Valencia respondió a los triunfos de la Real Sociedad y el Real Madrid con una contundente goleada (0-4) en su visita al campo del Rayo Vallecano, en un encuentro en el que a los levantinos les bastaron tan sólo cuarenta y cinco minutos para acabar con un Rayo sin recursos.

Como en tantas otras ocasiones en las que el Rayo se ha visto en una situación complicada, los vallecanos no dudaron en recuperar el fútbol directo, que tan buenos resultados les dio tanto con Juande Ramos como con Gregorio Manzano, y en el que las jugadas de estrategia tenían un enorme peso específico. Precisamente, en un saque de falta lateral peinado por el ruso Onopko llegó a los tres minutos de juego la primera ocasión de gol de los locales, aunque como se vería tan sólo unos minutos más tarde esto sería un mero espejismo.

El Valencia, pese a dejar en el banquillo a hombres como Pellegrino o Albelda, exhibió una vez esa imagen de equipo rocoso y maduro, que ya le sirvió el pasado año para ganar la Liga, y que hoy le sobró para golear a los vallecanos. No les importa a los de Rafa Benitez ofrecer un juego escasamente vistoso, o incluso ceder el balón al rival, porque el Valencia sólo está interesado en vencer, y ante equipos como el Rayo, con poco, esto lo tiene conseguido.

Así a los diez minutos de juego la zaga levantina rompía la presión local con un balonazo largo, que Miguel Angel Angulo no desaprovechó para primero ganar la espalda a la defensa vallecana y después poner con un tiro cruzado el 0-1. El tanto valencianista noqueó por completo al Rayo Vallecano, que se encontró con un panorama muy distinto al esperado, con el marcador en contra, y lo más grave, sin ideas para saber que hacer para cambiarlo.

Por su parte, el Valencia parapetado en su ventaja no dejó pasar la zozobra local para sentenciar el choque antes del descanso con dos nuevos goles, el primero (0-2) obra de Onopko en propia meta a los treinta y cuatro minutos, y el segundo de Baraja (0-3) al ejecutar de manera magistral un lanzamiento de falta en el cuarenta y tres. Con todo resuelto, la segunda mitad tan sólo valió para que el Valencia aumentase su ventaja con un tanto de Mista (0-4) a los cincuenta y ocho minutos. Desde ese momento pareció pensar exclusivamente en su encuentro de la Liga de Campeones que le enfrentará el próximo miércoles con el Roma.

Aquellos héroes del 62

Para los desmemoriados, para los paletos, para los sectarios que no ven más allá de sus intereses crematísticos, para los que se creen que el fútbol se inventó anteayer, cuando ellos comenzaron a verlo de gorra desde el palco, para los novicios que acaban de debutar en Mestalla... Para todos los que no lo vivieron, conviene refrescar la memoria y recordar que el siete que el Valencia le endosó al Genk no constituye ninguna novedad. Y no sólo en la competición doméstica -el Rayo Vallecano, próximo rival, encajó, de aquel equipo que comandaba Mario Kempes, idéntica cantidad de goles en Mestalla- sino también en Europa. Ese mismo guarismo ya lo logró el equipo hace una burrada de años. Fue en abril de 1962 , en aquel Budapest de la época, entonces una ciudad sentimentalmente inhóspita y emocionalmente muchísimo más lejana que ahora. Allí, aislado de alientos propios y rodeado de húngaros que no daban crédito, el Valencia derrotó al MTK por un contundente 3-7. Marcó tres el "Palomo" Héctor Núñez; los otros se los repartieron, a pares, Waldo y Guillot, como buenos socios que luego serían de la extinta cafetería Walgui, frente a Mestalla. Ahí siguen los tres goleadores, llenos de vida, para poder dar testimonio. En su honor, y para no perder la cabeza ni olvidar los orígenes, hoy toca rescatar aquella gesta. Los maniáticos y supersticiosos, que se guarden el dato de que, en aquella competición llamada Copa de Ferias -primitiva denominación de la actual Liga Europa- el Valencia terminó conquistando el torneo y estrenó su palmarés continental. No deja de ser un precedente curioso. Pero nada más. La euforia desatada por la goleada al Genk -equipo que recordaba a un batallón de voluntarios de la II Guerra Mundial- no tiene sentido. Mirado friamente, en Stamford Bridge es favorito el Chelsea. Así que aterricemos.


jueves, 24 de noviembre de 2011

La mayor goleada de la historia en Europa

Mestalla vivió una noche histórica. El 23 de noviembre de 2011 quedará para siempre como la fecha en que el Valencia consiguió su mayor goleada en competiciones europeas. No es ninguna nimiedad si tenemos en cuenta que el de anoche fue el partido 231 de los blanquinegros en un torneo continental (si se tiene en cuenta los oficiales, ya que la UEFA no contabiliza en su estadística la extinta Copa de Ferias). El 7-0 al Genk ya forma parte del libro de los records valencianistas, superando las dos ocasiones en que goleó por 6-1. El último en sufrir ese resultado fue el Bursaspor turco en la pasada Champions.

Este festival ofensivo, el mejor premio para los 35.000 valencianistas que apostaron por acudir al campo, también venga de alguna forma la mayor goleada sufrida por el Valencia en toda su historia en Europa: el marcador humillante frente al Karlsruher en Alemania, el 2 de noviembre de 1993 en la vuelta de la segunda ronda de la Copa de la UEFA. Aquel 7-0 en contra marcó a toda una generación.

Pero la alegría tras el pitido final duró sólo unos segundos, lo que tardó en llegar a la grada la noticia de que el Leverkusen había remontado el gol inicial de Drogba y ganaba por 2-1. La histórica paliza sólo valdrá de algo si el Valencia al menos empata con goles en el infierno de Londres, con Mata como rival.

El protagonista del partido estaba destinado a ser el maltrecho césped de Mestalla, pero la confusión en el equipo titular del Valencia tomó el relevo. La UEFA pasaba los onces oficiales con Sofiane Feghouli incluido (así lo confirmaba el departamento de comunicación de Valencia a las 19:45 horas) y al mismo tiempo calentaba junto a los titulares Pablo PIatti. Algo estaba fallando.

Manuel Llorente, ajeno a todo este jaleo, inspeccionaba el estado del terreno de juego con cara de preocupación. El presidente abandonó el campo por el túnel de vestuarios a la misma hora en que el departamento de prensa pasaba, a las 20:15, el once rectificado con la novedad de Piatti.

Al poco tiempo asomó Unai Emery con el chándal oficial del club (aún no se había puesto su traje habitual ni es normal que se deje ver durante el calentamiento). Sobre el terreno de juego se formó una reunión de urgencia entre el propio Emery, Juan Carlos Carcedo y Voro, delegado del primer equipo. El rostro del entrenador era muy serio, mientras el exjugador y extécnico del Valencia le daba toda serie de explicaciones. Al acabar la charla, Emery mandó a vestuarios a Piatti y saltó a calentar Feghouli.

El club mandó otro mensaje de urgencia volviendo a poner a Sofiane en el once y quitando a Pablo. Voro se equivocó al dar el nombre del francés en lugar del argentino y la UEFA no permitió el cambio, ya que, según su normativa, de haberse producido la permuta Sofiane no hubiera podido seguir en la convovatoria y el Valencia habría tenido un jugador menos en el banquillo, además de afrontar el partido sólo con dos posibles cambios.

El error, menos trascendente que aquellos de Juan Cruz Sol que transformaron en alineaciones ilegales un partido de Liga en Santander y otro de Copa del Rey en Novelda, impidió a Unai formar con el interior izquierdo elegido para empezar el partido. Y con ese once, el que no diseñó Emery, se goleó al Genk.

Nadie se acordó al descanso del estado del césped tras las intensas lluvias de los últimos días, primero porque aguantó muy bien pese a estar visiblemente blando y segundo porque con el 4-0 la afición estaba más preocupada de cantar a Del Bosque el 'Soldado selección' tras el hat trick del valenciano que de mirar si se levantaba la hierba.

Eligió un buen partido Tiago Splitter, el flamante fichaje NBA del Valencia Basket, para debutar en Mestalla. En el entretiempo preguntó por ese delantero que había encandilado a la grada sólo unos minutos antes. Su compañero Pietrus le aclaró que Soldado forma parte de la NBA del fútbol español. La traductora se llevó el mejor regalo, la camiseta del trigoleador.

Lo que más celebró la grada en la segunda parte no fue ningún lance ocurrido en el terreno de juego, sino el gol de Drogba en el Bay Arena para el Chelsea. El grito de «goooool» se extendió por todos los asientos que contaban con un aficionado pegado a una emisora de radio y la locura colectiva invadió Mestalla, que se atrevió con una tímida ola (no era cuestión de llamar a la lluvia con el riesgo de gota fría aún en el cielo). Quedó ya como anécdota el cambio de Piatti por Feghouli. Soldado se marchó como los grandes toreros, con el público puesto en pie y enfilando el banquillo como si fuera la puerta grande.

jueves, 27 de octubre de 2011

SABÍAIS ESTO DE LA HISTORIA DE LA LIGA.

EL ABUELO DE EMERY TIENE EL PLACER DE SER EL PORTERO QUE PASARA A LA HISTORIA COMO EL GUARDAMETA AL QUE LE METIERON EL PRIMER GOL DE LA LIGA.
La historia
Competición que se inaugura el 10 de febrero de 1929. Jornada histórica, claro está. Comienza la “liga”.
Os preguntareis. ¿Que tiene esto que ver con nuestro pueblo? Mucho, o por lo menos anecdótico, ya que un jugador de apellido “Prat”, José Prat Ripollés, deportivamente conocido como “Pitus Prat”. Pasó a la historia por ser el autor del primer gol del campeonato de liga de primera división.
El futbolista
Jose Prat Ripollés, nació en barcelona en 1911. Futbolista que desarrolló la mayor parte de su carrera en el Español, siendo también internacional con España. Jugaba como extremo derecho. Conquistó dos copas del rey con el club blanquiazul (1929 y 1949) finalmente firmó por el Real Madrid, donde colgó las botas en 1941.
Tras su retirada fue entrenador del Mallorca, Gimnática Torrelavega y Granollers. Falleció en la ciudad condal en 1988, a los 76 años de edad.
El día
Se disputa la primera jornada de liga. 10 de febrero de 1929. Estadio de Sarriá. El Español se enfrenta al Real Unión de Irún.
A los cinco minutos de juego, Prat marcó el primer tanto de la historia de la liga española, al rematar a gol un balón rechazado por la zaga irrundarra, tras disparó de su compañero, Rafael Oramás.
Las crónicas de la época narraban así el histórico gol:
Vantolrá y Oramas en una de sus combinaciones crean el peligro ante Emery. Oramás chuta y la pelota rebota en un Irundarra dirigiéndose con mal efecto hacia Prat, oportuno y bien colocado, entra con ella y sin perder la serenidad seguro y calculando, cuela el primer gol, que es recibido con la ovación que es de suponer.
Curiosidad, anécdota, pero por encima de todo historia del fútbol. Ahora ya podéis decir en reuniones, tertulias o debates futbolísticos que el primer gol de la liga lo marcó un futbolista que lleva el apellido de nuestro pueblo. “Pitus Prat. Es por ello que desde aquí reclamo y reivindico que el máximo artillero de la liga pase a llamarse “Prat” en detrimento de “Pichichi”
Una historia, qué como no, pertenece al Prat.
Carlos Periañez
http://www.hdoso.net/web/index.php?option=com_k2&view=item&id=153:sab%C3%ADas-que&Itemid=1
Real Unión de Irún en 1922 donde jugaba Román Emery (cuarto por la izquierda) (Foto página web Real Unión de Irún)
En 1929 nace la Liga Española, con el Real Unión siendo uno de los 10 equipos fundadores de la Primera División. El portero irundarra Emery ha pasado a la historia por recibir el primer gol de la historia de la Liga, marcado por Prat, del RCD Espanyol, el 10 de febrero de 1929.
http://equiposdeprimera.com/real_union.htm